¿Y DE LOS ANIMALES?...
-Hay un viejo -dice el burro- que ha dejado asentada una frase muy cierta: “El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo”.
-Ah, si –le digo- el Viejo Vizcacha. Pero, ¿Por qué tiene que nombrar a ese cornudo que siempre mete la cola?
-Ni tiene cuernos,-me dice- ni tiene cola, pero será tema de otro día, solo lo he mencionado, por que más sabe por viejo, por la experiencia de vida.
-¿Cómo es eso?-le pregunto.
-Mire, -responde el burro- si usted cree en un Dios creador, sabrá que miles de años antes que se creara al hombre, se crearon a los animales.
Pero, si usted cree en la evolución, se dice que después de miles, o de cientos de miles de años el hombre ha evolucionado de los animales.
Por eso -sigue el burro- mire por donde se lo mire, los animales tenemos una experiencia de vida mucho mayor que los humanos.
-¿Y entonces? –le pregunto.
-Lo que pasa -dice el burro- que los hombres de nuestras virtudes han hechos defectos.
-¿Cómo es eso? –vuelvo a preguntar.
-Por ejemplo-dice Eugenio- acaso cuando quieren tratar alguien de ignorante no lo llaman “burro” y hasta le dibujan unas orejas grandotas emulando las nuestras.
Orejas grandes, cierto, pero para escuchar a nuestros pares, que siempre suelen estar lejos, orejas que también nos alertan del peligro, orejas que cuantas veces se las hemos prestados al escuchar sus cuitas, tristezas y alegrías cuando solos caminan a la par nuestra por esos caminos sinuosos y escarpados.
¿Habrá otra virtud para dar mas ejemplos?, mañana lo sabremos pero antes el cuento cordobés
Se encuentran después de un tiempo dos amigos:
-¿Y ha que te didicai ahora?
-Soy ratero.
-¿Andai robando?
-No si vua está trabajando de a rato.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario