DE LA NATURALEZA...
-¿Porqué dice Eugenio que tenemos que escuchar a los animales?
-Si ustedes observan con mas atención la naturaleza y aprenden a escuchar a los animales, --responde el burro- aprenderían y se orientarían con mas facilidad para hacer cosas nuevas sin contaminar ni destruir el ambiente, como muchos lo hacen.
No es fácil –continúa el burro- aprender el lenguaje de cada una de las especies, pero ustedes que son superiores en muchas cosas pueden lograrlo.
-Bueno, por ejemplo.
-Por ejemplo -dice el burro- primero: donde hay naturaleza y animales, hay equilibrio ecológico.
Y segundo –continúa el burro- por la experiencia de vida.
-A lo mejor usted tiene razón, -le digo e insisto- pero déme argumentos mas sólidos para lograrlo. Por ejemplo en la naturaleza.
-Como no –dice el burro- cuando ustedes encuentran reservas en la naturaleza que tardan miles de años en reponerse, en lugar de programar su uso, no, lo explotan egoístamente hasta terminarlo.
Un ejemplo, -continúa el burro-el petróleo, elemento que han hecho egoístamente imprescindible. No es que no lo usen, sino que por lo contrario, usándolo adecuadamente, esforzándose para no contaminar el ambiente, pensando en las próximas generaciones.
Otro ejemplo, los árboles que se talan indiscriminadamente, árboles, imprescindibles, pulmones de la naturaleza, pulmones y alimento y protección de los hombres, de los animales y de la tierra, alimento del aire, alimento del agua, ¿o acaso no tiene oxigeno? tal vez tarde cientos de años en recuperarse, si… el hombre le da lugar, porque no es como el agua, que tiene su ciclo, y si no la dejan pasar, destruye y pasa, pero los árboles no, no es como el agua que aún contaminada matará peces pero la misma naturaleza los devuelve, no es como el agua que mediante su ciclo se purifica, no, porque tal vez en los lugares de los árboles, en sus lugares se construya o tal vez el hombre siembre su alimento, pero árboles nunca más.
-¿Y qué elemento, por ejemplo, ha hecho imprescindible el hombre para que utilice indiscriminadamente la madera, ya que por ejemplo en los muebles hay alternativas?-le pregunto.
-Por ejemplo -dice el burro- el papel, utiliza miles de millones de toneladas por año. No decimos que no use el papel, sino, ¿qué hace el hombre para encontrar un sustituto del árbol, consumiendo las reservas naturales, en pos del adelanto, en contra de la vida?
-Entonces –le digo- hay que echar a las papeleras.
-Si las papeleras -dice el burro- contaminan el ambiente hay que luchar para que no lo contaminen.
Pero cuando los intereses son muy grandes…-continúa el burro- ¿cómo hacer para separar el egoísmo del sentido común, la verdad de la política?
-Estoy de acuerdo con lo que usted dice, ¿pero que argumento me daría para escuchar a los animales?
¿Existen argumentos para escuchar a los animales?, mañana lo veremos, pero antes el cuento cordobés:
Sale un negro del hospital y en la puerta se encuentra con un amigo:
-¿Y , cómo te ha ido?
-Me han desahuciado.
-¿Estás enfermo?
-No si va ser que me han sacau los sauces del frente de la casa
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