miércoles, 7 de febrero de 2007

CUANDO MIGUEL SE QUEDA CON EL BURRO (I)

MUERE DON RAMON.
Y ya que empezamos desde el principio, no se pierda nada, porque todo se relaciona. Desde don Ramón, carrero y amo anterior de Eugenio, terminado por el alcohol. Según el comentario de la gente, era hombre adinerado, heredero de un campo, junto a sus hermanos, que en el reparto, según ellos, apenas les quedaba unos pocos pesos a repartir, y justo a don Ramón les tocó los pocos y el burro Por eso se vino a la ciudad para trabajar, donde cada vez le fue peor, y lo último que le quedaba era la piecita. el burro y el carro.
Y así en ese estado ya terminal, era la última de las visitas que le haría Miguel...
...Sí, porque ahí estaba don Ramón en la piecita, más muerto que vivo, tirado sobre la cama, daba pena verlo, dolorido, angustiado, y él sabía, aunque ya había pasado varias veces por esta situación, que ésta era la última, y tal vez por eso repetía:
-Sí vecino, de ésta ya no vuelvo, por eso le dejo tal vez lo único que me queda, el carro y Eugenio.
Si era cierto, era lo único que le quedaba, el carro y el burro, el burro y el carro.
Ese carro que estaba en el patio, carro que de tan maltratado, ya no servía para nada, carro que tantas veces le había dado de comer, pero sobre todo que tantas veces le había dado para emborracharse, si, cuantas veces se lo veía tirado, borracho a la par del carro.
Mañana continuamos el desenlace de esta pequeña historia desde cuando Miguel se queda con el burro. Pero antes de decir hasta mañana, contaremos el cuento cordobés:
Estaba el guaso vendiendo flores en la entrada del cementerio, cuando uno le dice:
-¿Vendí flores varón?
-No si vuá sé mis primavera.

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